CAMPO DE refugiados de MORIA

Isla de Lesbos. La situación en Moria es dramática e inhumana os dejamos algunos datos:

  • 9.000 personas en un campo con capacidad para 3.000 personas.

  • 1 baño por cada 100 personas.

  • 1 ducha por cada 75 personas.

  • Dos médicos para atender a las 9000 personas del campo.

  • 150 intentos de suicidio al mes. Suicidios de niñas y niños de entre 6 y 8 años.

  • Violaciones y abusos sexuales a mujeres, niñas y niños.

  • Comida de mala calidad y que no cubre las necesidades nutricionales.

  • Esperas de 3 ó 4 horas para recoger cada una de las comidas diarias. Un total de 12 horas al día esperando. La espera es al aire libre, para recoger el desayuno empiezan a hacer fila a las 4 de la mañana.

  • La entrada al campo para personas voluntarias como nosotras está prohibida, es necesario solicitar un permiso para poder entrar y es difícil conseguir que te lo acepten. Si lo consigues, una vez dentro, grabar o tomar fotos está prohibido. Si la policía te ve grabando se queda o destruye la cámara.

No quieren que seamos testigos incómodos de la vulneración de los Derechos Humanos que se están llevando a cabo en Moria.

Colaboramos con dos proyectos que se desarrollan en la Isla de Lesbos para el campo de Moria:

The Movil Kitchen (https://www.facebook.com/movilkitchen/)

Con este proyecto se ofrecen 200 raciones de comida diarias a personas que viven en el campo de Moria. Allí la comida es escasa, no cubre las necesidades nutricionales, es repetitiva y de mala calidad. Julio es el encargado de coordinar este proyecto en el que junto a jóvenes refugiados que colaboran con él,  reparte un plato de comida caliente, generalmente proteína, además de fruta y verdura fresca. 

The Hope Project (https://www.facebook.com/HopeProjectKempsons/)

Eric y Filipa coordinan este proyecto con el que se reparte ropa, calzado, productos de higiene, pañales, etc. a personas que viven en el campo de refugiados de Moria. Además ofrecen un espacio increíble en el que las personas refugiadas y migrantes atrapadas en la isla pueden expresar sus emociones a través del arte y sobre todo conviven durante un tiempo en un ambiente libre de violencia. Se encuentran con clases y cursos de pintura, música en directo y un espacio muy acogedor y confortable en el que están expuestas todas las obras que las alumnas y alumnos han ido realizando en este tiempo y que están a la venta para seguir recaudando fondos para el proyecto. 

CAMPO DE refugiados DE RITSONA

Está situado en la antigua base aérea de Evia, a unos 5 kilómetros del pueblo que le da nombre y a 17 kilómetros de Chalcis, ciudad costera del sur de Grecia. El campo se creó en medio de una zona arbolada el 13 de marzo de 2016. A finales de 2016 el campo fue declarado semi-permanente.

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POBLACIÓN

En Ritsona conviven unas 700 personas (principalmente sirios, iraquís y afganos). Hasta noviembre de 2016 se encontraban alojadas en tiendas de campaña; actualmente residen en 159 isoboxes; contenedores habilitados como vivienda con unas dimensiones de 6 x 2,5 metros. Cerca del 30% de estas personas son niños y entre ellos hay unos 25 bebés. Hay también mujeres embarazadas, personas discapacitadas, enfermos crónicos, ancianos y menores no acompañados.

Aunque disponen de electricidad, ésta no funciona correctamente en las épocas de mayor consumo. No disponen de cocinas ni lavadoras y muchos de los servicios son deficientes, como la atención sanitaria, el transporte o la comida.

La red wifi del campo que les permite comunicarse con sus familias (muchas de ellas en países en guerra) es de mala calidad y no funciona de forma continuada.

La ubicación del campo, en una zona alejada de poblaciones e infraestructuras, hace que sus residentes dependan totalmente del soporte que se les proporciona desde asociaciones y ONG´s, por lo que consideramos absolutamente necesario luchar para que disfruten de unos servicios de calidad que les permitan tener una vida lo más digna posible dentro de toda esta vergüenza.

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Necesidades nutricionales. Hasta mayo de 2017 los residentes del campo de refugiados de Ritsona se alimentaron de la comida que el ejército heleno distribuía tres veces al día. Esta comida, prefabricada, poco variada e igual para todas las personas del campo sin tener en cuenta edad, intolerancias o alergias, no cubría las necesidades nutricionales de niños ni de adultos.

Desde mayo de 2017 los residentes disponen de una cantidad de dinero fija mensual con la que cubrir todos sus gastos, incluida la comida, lo que supone que tienen que encargarse de comprar y cocinar. Aunque en un futuro se espera contar en el campo con un mercado, a día de hoy los residentes dependen del transporte para poder desplazarse a las poblaciones más cercanas a comprar, transporte que es escaso e irregular.

Amigos de Ritsona colabora con el proyecto Café Rits que se encarga de la distribución de productos frescos, carne, huevos y alimentos básicos (aceite, sal, azúcar, té, especias…). También distribuye pan, leche y zumos, así como repartos especiales en festividades o fechas señaladas.

 

Almuerzos escolares. En octubre de 2016 los niños y niñas de entre 5 y 15 años comenzaron a ir al colegio en la localidad más cercana al campo. Hicimos una aportación a CaféRits con la que poder proporcionar a los niños/as un almuerzo para que se llevasen al colegio, evitando así una disminución de su rendimiento y concentración por no estar bien alimentados. El almuerzo consta de un bocadillo, una pieza de fruta o yogur y un zumo. Algunos días incluye también una pieza de bollería.

 

Distribución de cocinillas y jarras de té. En noviembre de 2016 los residentes del campo pasaron a vivir en contenedores de obra prefabricados. Esto supuso una mejora en sus condiciones de vida ya que, a diferencia de las tiendas de campaña, estos contenedores están mejor aislados, cuentan con bomba de frío y calor y con baño en su interior. El nuevo alojamiento no permite poder cocinar, por lo que se hacen pequeños fuegos en el exterior de los contenedores, con todos las dificultades que esto conlleva; poca higiene y dificultades atmosféricas añadidas (en el invierno la nieve cubre el campo y se hace muy complicado estar a la intemperie y en verano las temperaturas superan los 40 grados al sol).

Para poner fin a esta situación y basándonos en la importancia que creemos que tiene que puedan cocinarse su propia comida, desde la Asociación Amigos de Ritsona les hemos proporcionado 105 cocinillas y 60 jarras de hervir agua, asegurándonos de esta forma que todos los residentes tenían una en su contenedor. En junio del 2016 volvimos a comprar 100 cocinillas, ya que habían llegado nuevos residentes y otras se habían estropeado.

 

Alojamiento familias vulnerables. Una de las líneas de acción más importantes llevada a cabo por la Asociación Amigos de Ritsona ha sido la de proveer de alojamiento digno y manutención a las personas en situación de mayor vulnerabilidad que residen en el campo. Entre ellas se encuentran mujeres embarazadas o con bebés recién nacidos, mujeres solas con hijos y personas enfermas. Para costear estos gastos lanzamos una campaña de búsqueda de “padrinos” que estuviesen dispuestos a realizar una aportación mensual mientras esta situación durara. La logística en el terreno la realizó la Asociación Solidaridad con Ritsona que, junto con un grupo de voluntarios/as griegos/as residentes en la zona, se ocuparon de ayudar a las familias con la búsqueda de alojamiento, en la mudanza y posteriormente en cualquier situación en la que pudieran necesitar soporte u orientación, sobre todo con asuntos de traducción, acompañamiento al médico o gestiones relacionadas con luz, agua o teléfono.

 

Petición de asilo de Qamar. En octubre de 2016 iniciamos a través de la plataforma Change.org una campaña de recogida de firmas para solicitar el asilo de Qamar y su familia en España. Qamar es una niña de 15 meses con una enfermedad respiratoria grave que por recomendación médica no debía de permanecer en el campo de refugiados de Ritsona. La campaña a través de Change.org superó las doscientas mil firmas. Después de varios meses de lucha, la familia recibió la noticia de que les habían asignado Irlanda como país para su reubicación. Aunque nos hubiese gustado que viniese a España, lo importante es que estén en una vivienda digna y con acceso a atención sanitaria.

 

Asistencia dental. En el campo de refugiados de Ritsona hay dentistas que realizan operaciones básicas (sobre todo extracciones) pero hay mucha demanda y muy pocos especialistas, lo que hace que la lista de espera sea de meses. Desde marzo de 2017 estamos tratando de ayudar al mayor número de personas que nos piden asistencia principalmente a aquellos/as con fuertes dolores que les impiden tener calidad de vida. Un residente en el campo se ocupa de gestionar las citas con el dentista en Chalkida, la población más cercana, las citas se piden los días que hay trasporte público que los lleve al campo, sólo se utilizan otras opciones (solicitud de taxi) si hay casos de urgencia que no pueden esperar.