PROYECTOS Y ACCIONES REALIZADAS

 

Necesidades nutricionales. Hasta mayo de 2017 los residentes del campo de refugiados de Ritsona se alimentaron de la comida que el ejército heleno distribuía tres veces al día. Esta comida, prefabricada, poco variada e igual para todas las personas del campo sin tener en cuenta edad, intolerancias o alergias, no cubría las necesidades nutricionales de niños ni de adultos.

Desde mayo de 2017 los residentes disponen de una cantidad de dinero fija mensual con la que cubrir todos sus gastos, incluida la comida, lo que supone que tienen que encargarse de comprar y cocinar. Aunque en un futuro se espera contar en el campo con un mercado, a día de hoy los residentes dependen del transporte para poder desplazarse a las poblaciones más cercanas a comprar, transporte que es escaso e irregular.

Amigos de Ritsona colabora con el proyecto Café Rits que se encarga de la distribución de productos frescos, carne, huevos y alimentos básicos (aceite, sal, azúcar, té, especias…). También distribuye pan, leche y zumos, así como repartos especiales en festividades o fechas señaladas.

 

Almuerzos escolares. En octubre de 2016 los niños y niñas de entre 5 y 15 años comenzaron a ir al colegio en la localidad más cercana al campo. Hicimos una aportación a CaféRits con la que poder proporcionar a los niños/as un almuerzo para que se llevasen al colegio, evitando así una disminución de su rendimiento y concentración por no estar bien alimentados. El almuerzo consta de un bocadillo, una pieza de fruta o yogur y un zumo. Algunos días incluye también una pieza de bollería.

 

Distribución de cocinillas y jarras de té. En noviembre de 2016 los residentes del campo pasaron a vivir en contenedores de obra prefabricados. Esto supuso una mejora en sus condiciones de vida ya que, a diferencia de las tiendas de campaña, estos contenedores están mejor aislados, cuentan con bomba de frío y calor y con baño en su interior. El nuevo alojamiento no permite poder cocinar, por lo que se hacen pequeños fuegos en el exterior de los contenedores, con todos las dificultades que esto conlleva; poca higiene y dificultades atmosféricas añadidas (en el invierno la nieve cubre el campo y se hace muy complicado estar a la intemperie y en verano las temperaturas superan los 40 grados al sol).

 

Para poner fin a esta situación y basándonos en la importancia que creemos que tiene que puedan cocinarse su propia comida, desde la Asociación Amigos de Ritsona les hemos proporcionado 105 cocinillas y 60 jarras de hervir agua, asegurándonos de esta forma que todos los residentes tenían una en su contenedor. En junio del 2016 volvimos a comprar 100 cocinillas, ya que habían llegado nuevos residentes y otras se habían estropeado.

 

Alojamiento familias vulnerables. Una de las líneas de acción más importantes llevada a cabo por la Asociación Amigos de Ritsona ha sido la de proveer de alojamiento digno y manutención a las personas en situación de mayor vulnerabilidad que residen en el campo. Entre ellas se encuentran mujeres embarazadas o con bebés recién nacidos, mujeres solas con hijos y personas enfermas. Para costear estos gastos lanzamos una campaña de búsqueda de “padrinos” que estuviesen dispuestos a realizar una aportación mensual mientras esta situación durara. La logística en el terreno la realizó la Asociación Solidaridad con Ritsona que, junto con un grupo de voluntarios/as griegos/as residentes en la zona, se ocuparon de ayudar a las familias con la búsqueda de alojamiento, en la mudanza y posteriormente en cualquier situación en la que pudieran necesitar soporte u orientación, sobre todo con asuntos de traducción, acompañamiento al médico o gestiones relacionadas con luz, agua o teléfono.

 

Petición de asilo de Qamar. En octubre de 2016 iniciamos a través de la plataforma Change.org una campaña de recogida de firmas para solicitar el asilo de Qamar y su familia en España. Qamar es una niña de 15 meses con una enfermedad respiratoria grave que por recomendación médica no debía de permanecer en el campo de refugiados de Ritsona. La campaña a través de Change.org superó las doscientas mil firmas. Después de varios meses de lucha, la familia recibió la noticia de que les habían asignado Irlanda como país para su reubicación. Aunque nos hubiese gustado que viniese a España, lo importante es que estén en una vivienda digna y con acceso a atención sanitaria.

 

Asistencia dental. En el campo de refugiados de Ritsona hay dentistas que realizan operaciones básicas (sobre todo extracciones) pero hay mucha demanda y muy pocos especialistas, lo que hace que la lista de espera sea de meses. Desde marzo de 2017 estamos tratando de ayudar al mayor número de personas que nos piden asistencia principalmente a aquellos/as con fuertes dolores que les impiden tener calidad de vida. Un residente en el campo se ocupa de gestionar las citas con el dentista en Chalkida, la población más cercana, las citas se piden los días que hay trasporte público que los lleve al campo, sólo se utilizan otras opciones (solicitud de taxi) si hay casos de urgencia que no pueden esperar.



Apoyo a familias refugiadas en España. Una vez en las ciudades en las que se les concede el asilo, los refugiados siguen necesitando ayuda y apoyo, algunas de las entidades que se ocupan de su reubicación no cubren todas las necesidades que las familias tienen. Hemos realizado varias acciones entre las que destacamos: asistencia dental, ortopedia, adquisición de estufas y botellas de butano en invierno, material escolar o conexión a internet para facilitar el contacto con sus familias y la búsqueda de empleo.

 

Colaboraciones en otros campos y con otras asociaciones. Destacamos la donación de 2000 euros a la Asociación Humanitaria Voluntariado Galdakao, para colaborar en la reparación de su furgoneta con la que reparten material sanitario y envíos de ropa en diferentes campos de Europa. También colaboramos con 3000 euros con Help-Na, ONG de Navarra que ayuda en diversos campos de refugiados en Serbia. Con la aportación pudieron comprar leña y alimentos para mejorar las condiciones de vida de las personas que allí se encuentran, atrapadas en condiciones mucho más duras que en Grecia. También hemos donado 1000 euros para la construcción de un gimnasio en el campo de refugiados de Inofita, colaborando así en paliar en una pequeña medida la apatía que sufren a diario las personas refugiadas, sin trabajo ni entretenimiento durante días, semanas, años…

 

Ayudas puntuales a familias vulnerables. En diversas ocasiones que hemos visitado el campo de refugiados, hay familias que nos han pedido dinero para poder cubrir las necesidades mínimas; cargar la tarjeta del móvil para estar en contacto con sus familiares, comprar productos de primera necesidad y que no cubren las organizaciones, etc. Estas ayudas se han ofrecido tanto en Ritsona como en el campo de refugiados de Skaramagas.

 

Ayuda a familia en Alepo. Desde marzo del 2017 enviamos dinero mensualmente a una familia numerosa que continúa en Siria y que con esta donación pueden cubrir las necesidades básicas diarias.